¿Cuantas veces le has preguntado a un niño, “Qué quieres ser cuando crezcas”?
Todos nosotros tenemos sueños de quién queremos ser. Tenemos esperanza de que Dios nos utilice para hacer algo grande. Esto puede ser en la escuelas, en nuestras iglesias, en la política, en hospitales, o alcanzando el mundo en una empresa sin fines de lucro. Dios necesita personas competentes en cada área, y nosotros esperamos ser una de ellas. Así como soñamos que Dios nos utilice, igual sueñan los niños en nuestras iglesias y comunidades. Ellos tienen esperanzas y sueñan sobre quién serán algún día. Ellos sueñan que Dios tiene grandes planes para sus vidas.
La buena noticia es que Dios sí tiene grandes planes para sus vidas.
La mala noticia es que muchos de ellos van a tener errores, y van a perder el mejor plan que Dios tiene para ellos.